| Tamaño de letra Mayor | Menor | Normal |
El arte del Bonsái consiste en el cultivo de árboles en macetas, a los que se les reduce su tamaño mediante diversas técnicas, modelando su forma para obtener un árbol en miniatura.
El origen de los Bonsái se remonta a China, habiéndose encontrado referencias en pinturas que datan del siglo VII. Sin embargo, es en Japón donde este arte se ha perfeccionado, tras su introducción en el país sobre el siglo XII.
El Bonsái es un árbol y, como tal, si se cultiva y cuida adecuadamente, puede llegar a vivir tantos años como cualquier otro ejemplar “grande” de su especie.
Cualquier especie arbórea es susceptible de ser cultivada como bonsái, pero las más apreciadas son aquellas más resistentes al cultivo en maceta y las que poseen las hojas pequeñas de forma natural: pino, olmo, olivo, arce, enebro...
Su cultivo se realiza en macetas especiales de poca altura que podemos encontrar en viveros y establecimientos especializados.
CÓMO EMPEZAR
Antes de comenzar con esta nueva y gratificante afición debemos tener en cuenta una serie de aspectos:

• Esta afición requiere de mucha paciencia. El cultivo de un árbol conlleva un proceso lento, y pueden pasar años hasta que nuestro ejemplar adquiera la forma y estructura que deseamos.
• El bonsái es un árbol y, por tanto, lo mejor es su cultivo en el exterior. Por ello, antes de elegir nuestro ejemplar, debemos ser conscientes de las condiciones climáticas que va a soportar, adaptándonos a especies que puedan sobrevivir sin problemas a ellas. Si vamos a cultivar especies tropicales y subtropicales, deberemos protegerlas en invierno en un invernadero.
• Si decidimos su cultivo en interior, debemos asegurarnos de mantenerlo alejado de fuentes de calor, proporcionarle una iluminación adecuada y ajustar su necesidad de riego.
Lo primero que debemos decidir es cómo obtener nuestro bonsái. La forma más rápida, y la que más posibilidades de éxito nos ofrecerá si somos nuevos en esta afición, es la compra de nuestro primer ejemplar en un vivero, a ser posible especializado en bonsáis.
Es muy importante que pidamos consejo al personal del vivero, indicándoles las condiciones en las que vamos a cultivar el ejemplar con el fin de que nos ayude a elegir el ejemplar más apropiado. A partir de ahí, sólo tendremos que mantenerlo en óptimas condiciones de riego, abonado y poda para poder disfrutar de él durante mucho tiempo.
Si deseamos empezar de “cero” nuestro bonsái, podemos utilizar diferentes métodos:
Semillas

Sólo adecuadas para los muy pacientes. Es un método muy lento. Un árbol tarda años en adquirir una estructura de “árbol adulto”. Para poder obtener un grosor adecuado del tronco, deberemos cultivarlo primero en tierra antes de pasarlo a maceta.
Esquejes
Es una forma muy adecuada de conseguir un futuro bonsái. Cortaremos las ramas en estacas a la altura que deseemos, y las plantaremos con hormonas enraizantes (en el corte y nódulos) que favorecen el crecimiento de raíces.
Acodo
La mejor época para realizar un acodo es en primavera. Es una técnica que debe emplearse sólo por personas que sepan realizarla de manera correcta, ya que podemos causar daños importantes en el árbol. Consiste en pelar un anillo de corteza hasta la madera en una rama. Después debemos aplicar hormonas enraizantes alrededor de ese anillo y cubrir con tierra, que debemos sujetar con tela, plástico o una redecilla. En unos meses se generarán raíces suficientes para la obtención de un nuevo ejemplar.
CUIDADOS DEL BONSÁI
Riego
La necesidad de riego de nuestro bonsái variará en función de la época del año, su ubicación, el clima de nuestra zona, etc. Debemos regar el bonsái cuando la superficie de la tierra empieza a secarse, por lo que puede que sea necesario hacerlo cada varios días en invierno, y varias veces al día en verano.
Es muy importante evitar el encharcamiento de la tierra con un buen drenaje. La mejor agua para el riego es la de lluvia, pero como esto no siempre es posible, es aconsejable dejar reposar el agua del grifo 24 h para eliminar gran parte del cloro.
Abonado
En el mercado se pueden encontrar abonos específicos para bonsáis. Debemos abonar en primavera y verano, siguiendo las recomendaciones del fabricante.
Poda

La poda de mantenimiento, en la que iremos podando levemente las ramitas jóvenes, nos permitirá ir dando forma a nuestro bonsái. A veces será necesario realizar una poda más drástica, como la que se realiza en los ejemplares en escoba.
Debemos informarnos sobre la mejor forma de podar nuestro bonsái, ya que cada especie precisa de una técnica diferente.
Trasplante
Cada 2-4 años, será necesario trasplantar nuestro bonsái para evitar que la tierra se agote. El mejor momento es el comienzo de la primavera. En el momento del trasplante, aprovecharemos para recortar la tercera parte de las raíces, a la vez que sustituimos el sustrato por uno nuevo. En los viveros y tiendas especializadas, nos recomendarán el mejor sustrato para nuestro ejemplar. Después del trasplante deberemos tener un cuidado especial con nuestro bonsái y no debemos abonar en al menos las tres semanas siguientes.
Alambrado
Consiste en utilizar alambre para corregir la inclinación de las ramas. Para ello, se enrolla el alambra en las ramas y el tronco, evitando que quede apretado para no dañar la corteza del árbol. Debemos estar alerta para retirarlo antes de que comience a hundirse en la corteza.
Es una técnica que debe realizarse correctamente y con mucho cuidado si no queremos dañar nuestro bonsái. No todos los aficionados utilizan el alambrado. Muchos prefieren utilizar el método más natural de la poda para dar forma al bonsái.
Existen multitud de páginas en Internet y publicaciones que os ayudarán a comenzar esta nueva afición que, sin duda, os proporcionará momentos muy gratificantes: ¿qué puede haber mejor que ver crecer un ser vivo?
| Para enviar esta información a otras personas, rellena los siguientes datos: Los campos marcados con * son obligatorios |
Buscador peinandocanas.com
| Acceso Usuarios | ||
| He olvidado mis claves | ||
| Regístrate | ||
| Baja como usuario |
Publicidad